En los pueblos andinos, donde todavía se venera a la Mamapacha y los Apus, la Navidad tiene matices particulares desde la época de la Conquista, donde el Niño Manuelito o Quaoaqpa Churín, es la representación de Jesús y para quien están dirigidas las ofrendas, las oraciones, los cantos y las danzas. En el Cusco , la imagen del Niño Manuelito, es venerada durante las fiestas navideñas durante la festividad del “ Santuranticuy ”, que se prepara con seis meses de anticipación y se escenifica en la Plaza de Armas de la antigua Ciudad Imperial de los Incas , donde artesanos de todas las comarcas llegan con sus creaciones. De acuerdo a las crónicas de la Colonia, en el siglo XVII los sacerdotes españoles, Biblia en mano, recorrían las comunidades andinas, en una ardua y constante misión evangelizadora. Al hablar sobre las profecías del nacimiento del Mesías, se referían a las palabras premonitorias de Isaías, sobre Enmanuel el niño que nacería en Belén y cuyo nombre significa “Dios está con...