
El primer puesto de interés del valle sagrado es Pisac, pintoresco pueblo situado a 32 kilómetros del Cusco y a una hora de recorrido en automóvil. El más impresionante testimonio arqueológico del lugar son los colosales andenes (fotografía) y las construcciones en la cima del cerro Intihuatana, donde se halla la piedra del mismo nombre o también llamada “lugar donde se amarra el sol”, el cual podría haber servido no solo para medir y determinar el curso diario del sol, sino también como observatorio solar. Una actividad de gran atractivo por su colorido es el mercado dominical (fotografía).

Numerosas personas se juntan en la plaza principal para intercambiar noticias y mercadería y es notoria la presencia de los jefes de los ayllus y comunidades vistiendo sus llamativos atuendos, así como en sus varas de mando, por lo que reciben el nombre de varáyocs.
La arquitectuta de de Pisac en una mezcla de los dos mundos, hoy en día se pueden apreciar vestigios de lo dicho, un lugra de obligada visita que no dejará de sorprenderlo.







